Comienza el desfile de resultados anuales y el Grupo Swatch ya ha puesto sus cartas sobre la mesa. Su 2025 se podría leer en dos tiempos: una primera mitad de cautela y un cierre de año con una aceleración que ha dejado récords en el camino. La compañía ha demostrado que, más allá de las cifras de ventas, el valor de una marca reside en, además de la capacidad para innovar, mantenerse fiel a su maquinaria humana.
La corona del lujo: de Harry Winston al 250.º aniversario de Breguet
En la cúspide de la pirámide, los resultados del segmento de lujo rozaron lo inédito. Harry Winston cerró diciembre de 2025 como el mejor mes de toda su historia. Mientras tanto, Breguet celebró su cuarto de milenio reivindicando su trono en la alta relojería; su Classique Souscription no solo conmemoró 250 años de legado, sino que fue coronado con la «Aguja de Oro» en los GPHG. Por su parte, Blancpain desafió los límites de la ingeniería con la presentación del Grande Double Sonnerie, una alta complicación que une la complejidad de un calendario perpetuo retrógrado junto a un tourbillon volante y que, además, eleva la apuesta con una doble sonería.
El motor de las masas: innovación y récords regionales
Los segmentos de gama media-alta estuvieron liderados por Omega, que decidió rediseñar su relación con el océano al lanzar la cuarta generación del Seamaster Planet Ocean, una colección completamente renovada que incluye siete nuevas referencias con diversas configuraciones de caja y correa. Por su parte, Tissot se reafirmó como el pilar imbatible y motor clave de la gama media, logrando sólidas ganancias en su cuota de mercado gracias a un rendimiento excepcional en Europa y, muy especialmente, en Norteamérica, donde alcanzó un crecimiento de dos dígitos y una notable aceleración de ventas en el último tramo del año.



El toque más vanguardista lo puso Swatch, que abrazó la tecnología con AI-DADA, una herramienta de inteligencia artística que permite crear relojes únicos inspirándose en archivos históricos, un concepto que tuvo un éxito inmediato y que ofrecerán a escala mundial en las próximas semanas. Además, lanzaron un fenómeno de ventas: el Mission To Earthphase – Moonshine Gold Cold Moon. Se trata de una pieza que ha capturado la atención global no solo por su éxito rotundo, sino por una romántica y curiosa restricción de exclusividad: aunque estará disponible en todo el mundo hasta el 20 de marzo, en Suiza el reloj solo puede comprarse durante los días de nieve.

El mapa del éxito: la conquista de América
El informe indica que es el continente americano quien marca el ritmo. Liderado por Estados Unidos, vivió un año récord con un aumento de ventas cercano al 20 % en moneda local, manteniéndose firme ante el caos de los aranceles. En paralelo, nuevos mercados como India, Oriente Medio, México y Polonia registraron crecimientos de doble dígito en todos los rangos de precio.
El factor humano
Lo más personal de este ejercicio financiero no aparece en la columna de ingresos, sino en los talleres. El Grupo cerró el año con un margen operativo del 9,5 % en su división de Relojería y Joyería, pero decidió sacrificar rentabilidad global para no apagar sus motores: mantuvo a sus 31 796 empleados y todas sus capacidades de producción sin recurrir a ayudas por reducción de jornada.
Esta decisión, aunque resultó en un beneficio neto de 25 millones de CHF (menor al del año anterior), ha dejado a las marcas listas para un 2026 que ya ha comenzado con una aceleración de ventas del 7,2 % en el último trimestre. El tiempo, al parecer, está de su lado.




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