Faltan apenas unas horas. Mañana, 15 de marzo, el Dolby Theatre de Hollywood se vestirá de gala para la 98.ª edición de los premios Óscar. Sin embargo, mientras el mundo contiene el aliento esperando saber los ganadores, la verdadera magia ya ha comenzado a latir entre bastidores. Rolex, patrocinador oficial de la Academia y firme defensor del séptimo arte a través de su iniciativa Perpetual Arts, ha desvelado su secreto mejor guardado: el Greenroom, un refugio exclusivo donde, en cuestión de horas, los nominados buscarán calma antes de la gloria.
Este 2026 no es un año cualquiera. El diseño del Greenroom rinde homenaje a un hito que define la identidad de la marca: el centenario del Rolex Oyster. En 1926, Rolex presentó el primer reloj de pulsera hermético del mundo, una innovación que, al igual que los clásicos del cine, ha resistido el paso del tiempo hasta convertirse en un icono eterno.
Un santuario de oro y terciopelo
Desde 2016, Rolex reimagina este espacio cada año bajo una premisa de sostenibilidad y excelencia artesanal. El diseño de este año evoca el espíritu de 1926 mediante una sofisticada paleta de colores:
- Verde Rolex: visible en los tapizados de terciopelo que aportan una elegancia clásica.
- Oro Champagne: detalles en metal cepillado y acentos anodizados en tonos dorados que rinden tributo al brillo de las estatuillas y al glamour de la era dorada de Hollywood.
En las paredes del Greenroom, una cuidada selección de retratos de las mayores estrellas de la historia de los Óscar conecta la maestría de la relojería con los momentos más memorables del cine, subrayando que ambos campos comparten una obsesión: la búsqueda de la perfección técnica.


El protagonista en la muñeca: Cosmograph Daytona
Como pieza central de esta edición, Rolex ha seleccionado el Oyster Perpetual Cosmograph Daytona en oro amarillo de 18 quilates con una vibrante esfera verde. Este reloj, lanzado originalmente en 1963, personifica la victoria y el alto rendimiento. Su configuración en verde y oro no solo armoniza con la estética del Greenroom, sino que simboliza la alianza entre la precisión cronométrica y el éxito en la gran pantalla.

Compromiso perpetuo con el séptimo arte
La relación de Rolex con el cine trasciende el patrocinio. A través de sus testimonees –figuras de la talla de Martin Scorsese, James Cameron, Leonardo DiCaprio y la recientemente incorporada Zendaya–, la marca apoya activamente la preservación del patrimonio fílmico.
Desde su papel como fundador del Academy Museum of Motion Pictures hasta su colaboración con The Film Foundation para la restauración de clásicos, Rolex asegura que las historias que nos definen sigan vivas para las próximas generaciones. Mañana, a partir de las 00:00 (hora española), mientras los sobres se abren en el escenario, en el Greenroom se celebrará algo más que un premio: se celebrará un siglo de innovación que comenzó con una caja hermética y terminó conquistando la eternidad.


Deja una respuesta