Anoche en París, el mundo de la alta relojería independiente presenció la consagración definitiva de Hazemann & Monnin. El jurado de la segunda edición del Louis Vuitton Watch Prize for Independent Creatives otorgó el máximo reconocimiento a su «School Watch» (en francés original, Montre École), una pieza que ya ha cautivado a los coleccionistas más exigentes.





Hazemann & Monnin: un ascenso imparable
Este es un momento extraordinario para Alexandre Hazemann y Victor Monnin, quienes tras ganar el F.P. Journe Young Talent Competition en 2023, se posicionan hoy como las figuras con mayor proyección del sector. La historia de este dúo es la de una pasión compartida que nació en las aulas de la escuela de relojería de Morteau y que hoy cristaliza en su taller de Saint-Aubin-Sauges, Suiza. Su enfoque es tan purista como ambicioso: crear relojes con complicaciones reales que respeten el savoir-faire más tradicional. Este rigor técnico les ha permitido imponerse a finalistas de enorme peso en un proceso de selección supervisado por un comité de expertos de talla mundial.

HM01: Una declaración de intenciones
La pieza ganadora, la Montre École, no es solo un ejercicio de nostalgia por sus años de formación en Morteau; es una proeza de ingeniería propia. Limitada a tan solo 10 ejemplares bajo la modalidad de suscripción, este guarda-tiempo late gracias al calibre HM01, un movimiento diseñado, fabricado y decorado íntegramente en su taller de Saint-Aubin-Sauges. Pero lo que ha dejado sin palabras a la crítica es la integración de dos complicaciones extremadamente raras en una primera pieza comercial:
- Sonería al paso: el reloj marca cada hora con un tono elegante y discreto.
- Hora saltante instantánea: perfectamente sincronizada con la sonería, la aguja de las horas salta de forma inmediata en una coreografía mecánica de alta precisión.
Todo esto se presenta en una caja de 39,5 mm que equilibra las proporciones clásicas con una estética contemporánea, demostrando que la independencia técnica no está reñida con la elegancia usable.
El veredicto
La decisión no ha sido tomada a la ligera. El comité de expertos seleccionó a cinco finalistas de entre veinte semifinalistas, pero la última palabra recayó en un jurado de cinco figuras indiscutibles de la industria:
- Carole Forestier-Kasapi (presidenta): directora de movimientos en TAG Heuer y una de las mentes técnicas más brillantes de la actualidad.
- Kari Voutilainen: maestro relojero independiente y referente absoluto en acabados y cronometría.
- Frank Geelen: fundador de Monochrome Watches.
- François-Xavier Overstake: fundador de Equation du Temps.
- Matthieu Hegi: director creativo de La Fabrique du Temps Louis Vuitton.
Más allá del trofeo: el futuro en La Fabrique du Temps
¿Por qué es importante este premio? Para una marca independiente, el salto entre la creatividad del taller y el éxito comercial es un abismo. Más allá del trofeo y la dotación económica, el verdadero valor reside en el año de mentoría personalizada en La Fabrique du Temps Louis Vuitton. Este programa les proporcionará apoyo en áreas críticas: desde la estrategia industrial y el marketing hasta la gestión financiera y los aspectos legales de propiedad intelectual. Es un puente directo entre la creatividad artesanal y el éxito comercial a largo plazo.
La elección de Hazemann & Monnin refuerza el compromiso de Louis Vuitton con las futuras generaciones. Con la producción de su reloj, ya totalmente adjudicada, la industria observará con expectación el siguiente paso de este dúo que, con solo 21 600 alternancias por hora, ha logrado acelerar el pulso de toda la industria.


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