En la alta relojería, el segundero nunca ha sido solo una cuestión estética; ha funcionado como el «testigo» necesario para que los organismos de certificación pudieran validar la marcha de un calibre. Hasta hoy, si una marca quería el sello de precisión extrema, estaba obligada a incluir esa tercera aguja para permitir el seguimiento óptico. OMEGA acaba de romper este techo de cristal técnico con el nuevo Constellation Observatory, el primer reloj de dos agujas en obtener la certificación Master Chronometer.
El fin del requisito visual
El corazón de esta noticia no reside en el diseño, sino en los laboratorios de Biel (Suiza). Tras dos años de desarrollo, el Laboratoire de Précision (el organismo de certificación independiente fundado por OMEGA) ha implementado un método de pruebas acústicas pionero.


A través de la denominada Dual Metric Technology, el laboratorio ya no depende únicamente de la posición visual de las agujas. Mediante sensores inalámbricos, se captura continuamente la firma acústica del movimiento durante los 25 días que dura el protocolo del METAS. Este «escaneo sonoro» permite monitorizar la frecuencia y la amplitud en tiempo real, garantizando que el reloj mantiene su precisión incluso bajo campos magnéticos de 15 000 gauss, sin necesidad de un segundero que lo demuestre a simple vista.
39,4 mm de herencia y cerámica
Estéticamente, el Constellation Observatory es una carta de amor a 1952. Con una caja de 39,4 mm, la colección recupera la icónica esfera Pie Pan. Sin embargo, la tradición se encuentra con la vanguardia en el uso de materiales: la firma ha logrado fabricar, por primera vez, una esfera Pie Pan en cerámica negra para sus modelos de O-MEGASTEEL. Lograr la geometría dodecagonal característica en un material tan complejo como la cerámica es, por sí solo, un hito de fabricación. La colección se divide en nueve referencias que abarcan desde el acero exclusivo de la marca hasta los tres oros de la casa: Sedna™, Moonshine™ y Canopus™.
Calibres 8914 y 8915: oro en el movimiento
Para impulsar esta nueva era, OMEGA presenta dos movimientos automáticos que elevan el estándar de decoración de la firma:
- Calibre 8915: destinado a las piezas de oro, este movimiento incorpora por primera vez un rotor y un puente de volante realizados íntegramente en oro Moonshine™ de 18k visibles a través del fondo de zafiro.
- Calibre 8914: una variante rodiada diseñada específicamente para los modelos en O-MEGASTEEL, manteniendo idénticos estándares de cronometría.
Ambos calibres lucen el medallón del Observatorio Constellation en aplique sobre el rotor, un símbolo que desde hace más de siete décadas certifica que OMEGA no solo diseña relojes, sino instrumentos de precisión científica.
Un legado que se cierra en 2026
Desde que en 1948 el modelo Centenary dio comienzo al camino de la precisión certificada en OMEGA, la marca ha buscado eliminar las barreras técnicas del cronómetro. Si en 2015 el Globemaster nos introdujo en la era del METAS, el Constellation Observatory de 2026 demuestra que la precisión ya no necesita ser exhibida mediante el movimiento frenético de un segundero; ahora, basta con escuchar su latido.











Deja una respuesta