Breitling. Manufactura o no manufactura. Esa es la cuestión. Un problema más filosófico que práctico, incluso en una industria tan técnica y, a priori, objetiva. La búsqueda de la precisión y cronometría se empaqueta en muchas ocasiones en embalajes de términos diseñados para categorizar y posicionar. In-house, manufactura, calibre propio, diseñado internamente, ensamblado propio, y muchos más.

En mi opinión, estas categorizaciones son altamente reduccionistas dada la amplia casuística que tenemos en el sector. Cada marca es un mundo. Lo que sí es uniforme -en gran medida al menos- es el tipo de tareas necesarias para llevar adelante la producción de un reloj.
Alguien tiene que diseñar el calibre, un trabajo realizado por diseñadores, ingenieros y relojeros, al nivel de detalle de crear todos los planos de producción de cada uno de los componentes del calibre -hasta los tornillos más pequeños-, después se tienen que fabricar los componentes, diferenciando pletina, puentes, tren de engranajes, barrilete, espirales, escapes, tornillos, pernos, rubís y mucho más; se debe hacer control de calidad sobre las partes producidas y, por último, se monta el calibre, se prueba, regula y testea, se le controla la calidad y se ensambla en caja con agujas y esfera para la posterior distribución y venta. No puedo hablaros de todas las marcas, pero sí del caso específico de Breitling, ya que les he visitado hace unas semanas y me han ayudado a disipar muchas dudas sobre su proceso de producción.
¿Cómo se fabrica un Breitling? Calibres y control de calidad
El resumen es el siguiente: Breitling busca fabricar los mejores relojes posibles y tener el máximo control sobre su proceso de desarrollo y fabricación, así como sobre la calidad de sus productos. Es decir: diseñan sus calibres manufactura (el B01, B09 o B31, por ejemplo) para controlar la ingeniería detrás, arquitectura, número de piezas, eficiencia energética, cronometría, etcétera; producen parte de sus componentes -como pletinas, puentes, aceites, rotores, etcétera- y, sobre todo y más importante, ensamblan y montan la mayoría de sus calibres.
Según la marca, todos los calibres mecánicos manufactura se ensamblan en la fábrica, exceptuando un porcentaje de los B31, donde se apoyan en AMT (Sellita) mientras ganan la capacidad de trabajo suficiente para reducir a cero su apoyo en empresas externas para el ensamblado. Su visión es clara: lanzar al mercado los mejores relojes en su categoría y de alta calidad, pero buscando al mismo tiempo un precio competitivo,
¿Qué hay de la relación Breilting – Kenissi?
Destapemos el mito. ¿Se fabrican los B01 en Kenissi? ¿Por qué el Tudor Black Bay Chrono lleva un B01 -versionado-? ¿Y por qué el B31 es prácticamente igual a un calibre tres agujas de Tudor?
La respuesta es sencilla. Ambas empresas -Breitling, Kenissi- encontraron hace unos años un quid pro quo beneficioso para ambas, en materia de intercambio de propiedad intelectual y venta de calibres. Kenissi quería elevar su calidad y saber hacer en cronógrafos, Breitling quería hacerlo en calibres tres agujas. Los cronógrafos de Breitling son tremendamente eficientes y fiables. Los calibres tres agujas de Kenissi están hechos con la relojería en mente: fiables, fáciles de regular a buen nivel, muy fácilmente reparables. Así es cómo ambas empresas comenzaron esta colaboración.
Sin embargo, según comentan en la marca, empieza a ser momento de separar caminos. Entiendo que ambas buscan seguir progresando y, siendo competencia, hace falta invertir en I+D en vías separadas. Entiendo que Breitling seguirá mejorando y desarrollando sus cronógrafos, quizás en algún momento actualizando el famoso B01, y que Kenissi buscar desarrollar un buen cronógrafo propio, con el objetivo quizás de cambiar las proporciones de modelos como el Black Bay Chronograph.
Mis impresiones tras visitar Breitling
El aspecto más agradable de mi visita fue la transparencia por parte de la marca. Qué hacen, dónde lo hacen, cómo lo hacen. Incluso ofreciendo información práctica sobre la regulación de sus calibres, o sobre los procesos que tienen en marcha para certificar como cronómetros en COSC el 100 % de sus relojes. Pudimos charlar sobre el nuevo estándar Excellence Chronometer, el futuro de la marca -que está basado en la visión de hacer relojes buenos y fiables-. Además, comentamos la expansión del proyecto con el renacimiento de Universal Genève y Gallet, integrándose en lo que hoy ya se denomina «House of Brands».










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