El Longines Legend Diver es, sin duda, un icono en el universo de los relojes de inmersión. Reconocible a primera vista por su configuración de doble corona y su característico bisel interno giratorio, este modelo ha sabido condensar el legado de la firma en la exploración submarina desde finales de la década de 1950. Para este año, la marca de Saint-Imier presenta una esperada actualización que equilibra la máxima fidelidad histórica con las innovaciones mecánicas de última generación.

Un diseño fiel al modelo original de 1959
La configuración de doble corona
El nuevo Longines Legend Diver 59 (ref. L3.795.4.59.9) se presenta en una caja de acero inoxidable de 42 mm de diámetro y 12,85 mm de grosor, respetando de forma estricta las proporciones de la legendaria referencia 7042 lanzada en 1959. El rasgo de ingeniería más singular de este modelo sigue siendo su bisel interno giratorio bidireccional, una innovación que Longines ideó originalmente en 1936.
Ubicado de forma segura bajo el cristal para evitar cualquier manipulación accidental debido a golpes externos, el bisel graduado para 60 minutos se opera mediante la corona roscada situada a las 2 horas. La segunda corona, localizada a las 4 horas, se destina al ajuste de las funciones horarias.


Estética granulada y visibilidad vintage
La esfera destaca por su acabado en negro granulado, una textura que aporta contraste y una legibilidad sobresaliente en cualquier entorno. Sobre ella se asientan índices impresos y números árabes pintados en las posiciones cardinales , combinados con agujas tipo flecha bañadas en rodio y arenadas.
Tanto los indicadores como las agujas incorporan un tratamiento de Super-LumiNova® «light Old Radium» en un tono beige que emula la pátina de los relojes antiguos. Como medida de seguridad obligatoria para el buceo , el segundero central incluye una punta luminiscente que permite confirmar el correcto funcionamiento del movimiento mecánico incluso en la más absoluta oscuridad marina.

La esfera queda protegida por un cristal de zafiro abombado estilo box con un tratamiento antirreflectante multicapa por ambas caras y un sutil metalizado negro. Al girar la pieza, el fondo atornillado desvela el clásico emblema del buceador estampado, el cual incorpora un sistema de orientación para que el grabado quede siempre perfectamente alineado respecto a la caja.
Ingeniería contemporánea: calibre L888.6 y certificación COSC
Precisión antimagnética de vanguardia
Bajo su apariencia de inspiración vintage, el reloj encierra un compendio técnico de primer nivel. El motor encargado de darle vida es el calibre L888.6, un movimiento mecánico de cuerda automática desarrollado de forma exclusiva para Longines. Este motor está equipado con una espiral de silicio y componentes avanzados de naturaleza antimagnética.
Las propiedades físicas del silicio (un material extremadamente ligero y resistente a la corrosión y a los cambios térmicos) permiten que el mecanismo ofrezca una resistencia a los campos magnéticos diez veces superior a los umbrales exigidos por la estricta norma ISO 764. Además, opera a una frecuencia de 25 200 alternancias por hora y proporciona una sólida reserva de marcha que se extiende hasta las 72 horas.
El doble estándar de calidad
En esta nueva versión de 42 mm, Longines no ha dejado espacio para los compromisos en términos de fiabilidad:
- Certificado ISO 6425: el reloj cumple punto por punto las exigencias de la Organización Internacional de Normalización para los relojes de buceo profesionales , asegurando una hermeticidad testada de hasta 30 bares (300 metros) bajo una presión de prueba sobredimensionada en un +25 %.
- Certificado oficial COSC: a diferencia de las herramientas del siglo pasado, el reloj completo (con el movimiento ya encajado) se somete a los exámenes del Control Oficial Suizo de Cronómetros, garantizando una precisión cronométrica sobresaliente en cualquier tipo de condición de uso.
Dos opciones de brazalete en la misma caja
Para redondear su imagen clásica, este lanzamiento introduce una sofisticada pulsera de malla milanesa fabricada en acero inoxidable. Su refinada confección proporciona una flexibilidad y comodidad extraordinarias sobre la muñeca, aportando un toque de elegancia silenciosa idóneo para el día a día. La malla milanesa cuenta con un cierre desplegable de doble seguridad y un práctico mecanismo de apertura por pulsador que integra un sistema de microajuste técnico.
Pensando en quienes prefieren darle un uso instrumental o estrictamente deportivo en el mar, el conjunto de presentación se entrega acompañado de una segunda correa de goma negra estilo «Tropic» que evoca de manera directa los equipamientos de inmersión utilizados durante los años 60.


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