Han pasado ya varios meses desde el cierre de Watches and Wonders, días que han sido necesarios para procesar toda la información, ordenar las imágenes en nuestra cabeza, pasar en limpio los apuntes y revisar en los distintos medios las cosas (muchas) que no alcanzamos a ver y que nos permiten completar la foto del gran salón de relojería que hemos vivido un año más.
Por supuesto, es un enfoque personal, sin ánimos de sentar cátedra o pretender señalar lo bueno o malo de tal o cual reloj o marca. Relojes hay para todos los gustos: de lo expuesto en el salón la variedad es enorme, las innovaciones son impresionantes y variadas y, además, en dos días no he llegado a ver una buena parte de lo que allí se ha presentado. Así que aquí van simplemente mis gustos, sin ningún orden especial de importancia.
Tudor: el magnetismo del Black Bay Ceramic
Tudor celebra en 2026 sus 100 años y de sus relojes me gustó mucho el Black Bay Ceramic. El negro de la caja y el brazalete contrasta muy bien con el gris de la esfera y le confiere a ésta un brillo especial.



En la muñeca sienta de maravilla tanto la caja de 41 mm como su brazalete con doble cierre desplegable patentado. El mecanismo MT5602-J de manufactura propia, certificado COSC y Meta, garantizan un perfecto funcionamiento.
Hublot: el protagonismo mecánico del calibre Unico
En la línea establecida por su CEO, Julien Tornare, de hacer hincapié en sus mecanismos de manufactura, especialmente el calibre Unico, Hublot presenta en la familia Big Bang novedades interesantes.


Destacan en color los elementos fundamentales del mecanismo de cronógrafo que, de forma exclusiva en el Unico, se pueden ver desde la esfera: la rueda de pilares y el embrague oscilante. Una idea simple pero original, que resalta la técnica de este calibre. También hay modificaciones en el bisel o inscripciones en los pulsadores. Pequeños detalles que realzan este modelo emblemático.
Zenith Chronomaster Sport Skeleton: transparencia y deportividad
De Zenith resalto el nuevo Chronomaster Sport Skeleton: esfera de zafiro, ahumada en tonos negros, más clara en el interior y oscureciéndose hacia el exterior. Un reloj deportivo, muy elegante, que deja ver sutilmente el gran mecanismo El Primero, del que no hace falta ninguna explicación. Además, el brazalete cuenta con un sistema patentado de alargue instantáneo muy práctico.
Jaeger-LeCoultre: la maestría de la simetría limpia
De todos los relojes impresionantes que presentó Jaeger-LeCoultre, señalo especialmente la línea Master Control Chronometre, inspirados en su modelo Futurematic de 1951, sobre todo el Perpetual Calendar y el Date Power Reserve.


Me gustó mucho cómo logran mostrar esas grandes complicaciones de forma sencilla y limpia. Su caja plana se integra perfectamente con el brazalete, cuyos eslabones evocan el diseño Dauphine de las agujas. Sus esferas de color azul grisáceo completan una estética muy atractiva.
Vacheron Constantin Overseas: la sutil delgadez del microrrotor
Vacheron Constantin también presentó relojes interesantes, como es habitual, pero quiero mencionar en particular su nuevo calibre 2160 extraplano con microrrotor. Una maravilla, integrado en la colección Overseas Automatic.



Espectacular tanto técnica como estéticamente. Aunque el color salmón de la esfera no es de mis favoritos, admito que en conjunto merece la pena destacarlo.
H. Moser & Cie. Streamliner Tourbillon: un contraste hipnótico
De H. Moser & Cie. me impactó el Streamliner Tourbillon Concept Ceramic. La esfera en rojo fumé, donde el tono rojo fuerte en el centro se va diluyendo hacia el exterior, contrasta de manera increíble con la caja y el brazalete en gris antracita.


El flying tourbillon destaca con fuerza a las 6 horas. El nuevo calibre HMC 805 cuenta con 72 horas de reserva de marcha y un doble espiral que mejora el isocronismo.
Hermès H08 Squelette: desafiando las formas geométricas
Me ha encantado el H08 Squelette de titanio DLC negro de Hermès, con correa azul Zanzíbar. Su movimiento de manufactura H1937S esqueletizado tiene una forma muy especial, ya que fue realizado específicamente para la caja tipo cojín del H08.

La masa oscilante cuadrada rompe toda lógica y uno no puede parar de mover el reloj, haciendo girar la masa, sin entender bien cómo logra completar el giro con esa forma tan peculiar.
Las revoluciones del cronógrafo: Parmigiani Fleurier y TAG Heuer
En cuanto a innovaciones de Watches and Wonders, me detengo en dos cronógrafos que redefinen la medición del tiempo técnico:
Parmigiani Fleurier Tonda PF Minute Rattrapante
Misterioso, ya que a simple vista parece un reloj normal de tres agujas, con hora, minutos y segundos. Sin embargo, al mirar con más atención, descubrimos que debajo de las agujas rodiadas, existen otras dos agujas en oro rosa que las siguen en paralelo.

También vemos un pulsador muy bien integrado en el asa de la caja a las 8 horas. Equipado con su calibre 053, este cronógrafo monopulsador es realmente sorprendente. Una primera presión sobre el pulsador envía las tres agujas superiores al 12 (el cero del cronógrafo) y empieza el conteo; el segundo toque al pulsador detiene el crono y al presionarlo por tercera vez las agujas de minutos y horas vuelven a ubicarse sobre las otras para seguir juntas marcando la hora. El segundero entonces retoma su marcha.
TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph (Monaco Evergraph)
Finalizo con el Monaco Evergraph de TAG Heuer, que introduce un cambio enorme dentro de lo que entendemos por el mecanismo de un cronógrafo. Se elimina nada menos que la rueda de pilares y con ella varias palancas y muelles, que desde los orígenes del cronógrafo estaban asociados a su forma de funcionar.

Valiéndose de la tecnología LIGA (acrónimo en alemán de: galvanoplastia, litografía y moldeo) crean dos piezas que cuentan con un muelle biestable, es decir con dos posiciones, con los cuales logran reproducir las funciones del cronógrafo. El primero realiza a través del pulsador las funciones de inicio y paro y el segundo con su pulsador se ocupa de la vuelta a cero. Al reducir materiales disminuye el mantenimiento necesario y los ajustes, aumentando la duración y fiabilidad del mecanismo. TAG Heuer demuestra una vez más con esta invención que domina el mundo de los cronógrafos y la aplica a un modelo icónico como es, sin duda, el Monaco.
Relojes para soñar en Watches and Wonders
Me quedan relojes en el tintero; como siempre digo cualquier selección es injusta porque deja fuera piezas que tendrían méritos sobrados para aparecer en la lista, pero ya me he excedido en la extensión del artículo. Solo quiero cerrar con dos relojes para soñar: el Midnight Jour et Nuit Phase de Lune de Van Cleef & Arpels y el Nuit Fantastique Secret de Trilobe, pura poesía en la muñeca.




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