El Tissot Seastar 2000 Professional que llegó en 2021 era técnicamente difícil de criticar. Certificación ISO 6425, 600 metros de hermeticidad, válvula de helio, espiral de Nivachron –todo eso por menos de 1000 euros. El problema era físico: 46 mm de diámetro y 16,25 mm de grosor. Un bloque de acero que muchas muñecas sencillamente rechazaban. En 2026, Tissot hace lo que debía hacer: reducir las cotas sin tocar nada de lo que importaba.

El resultado son 44 mm de diámetro y 15,29 mm de grosor. Casi un milímetro menos de espesor y dos de diámetro. No parece mucho sobre el papel, pero en la muñeca cambia bastante la experiencia.
La caja: cómo reducir sin ceder
El reto de ingeniería era real. Adelgazar y encoger la arquitectura de acero inoxidable 316L sin comprometer la resistencia a 60 bares (600 metros). El resultado aguanta la comparación: misma presión certificada, misma válvula de helio a las 9 horas, misma corona roscada con protectores integrados en la carrura. Lo que ha cambiado es la proporción general, que ahora resulta más manejable sin perder el carácter de herramienta.


Los flancos mantienen el cepillado satinado vertical –práctico para disimular microrayas del uso real– con los biselados pulidos en las aristas de las asas. Sin concesiones estéticas innecesarias. El fondo tiene ventana de cristal de zafiro, lo cual sigue siendo una rareza en un reloj con este nivel de estanqueidad y merece mencionarse.
La corona es generosa en tamaño y estriado, pensada para funcionar con guantes de neopreno. Nada de esto es nuevo en el Seastar, pero funciona bien y se mantiene.
Esfera y bisel: lo que ha cambiado visualmente
La esfera conserva el patrón en relieve que emula el oleaje marino –uno de los elementos más reconocibles de la colección–, que aporta profundidad visual y evita que el dial se perciba plano bajo distintas condiciones de luz. La fecha va a las 6 horas, bien integrada con un fondo negro que no desentona con los índices aplicados.


El bisel giratorio unidireccional estrena inserto de cerámica técnica en esta generación. Resistencia absoluta a arañazos, inmune a la decoloración por UV y salitre. Los clics están bien definidos y la resistencia al giro denota un mecanizado cuidado.
Para esta revisión, Tissot amplía la paleta cromática con opciones que tienen sentido: gris tormenta con bisel negro mate, azul profundo en degradé con bisel a juego, y una versión en naranja de alta visibilidad que recupera los códigos cromáticos de los instrumentos de inmersión de mediados del siglo XX. Esta última es mi favorita de las tres, aunque entiendo que no es para todo el mundo.
Calibre Powermatic 80: lo que hay que saber
El motor es el calibre Powermatic 80, basado en el ETA C07.111. En PERPETUO lo hemos analizado en varias ocasiones y el veredicto no cambia: es uno de los movimientos que mejor relación prestaciones/precio ofrece en su categoría.

Las 80 horas de reserva de marcha se consiguen bajando la frecuencia de 4 Hz a 3 Hz (21 600 a/h). La consecuencia directa es que el barrido del segundero es menos fluido de lo que el ojo entrenado esperaría. Es el único peaje visible de esta decisión técnica y conviene saberlo antes de comprarlo. A cambio, el reloj puede quedarse guardado todo el fin de semana –y parte del lunes– sin pararse.
La espiral es de Nivachron, aleación de base de titanio desarrollada por Nivarox (filial del Grupo Swatch). Resistencia a campos magnéticos cotidianos y estabilidad térmica alta. Para un reloj de uso diario real, esto importa más de lo que parece en el papel.
Lo que hay que tener claro antes de comprarlo
Con 15,29 mm de grosor, el Seastar 2000 sigue siendo un reloj de dimensiones respetables. No cabe bajo un puño de camisa. No es un diver polivalente para vestir. Es un instrumento, y hay que comprarlo como tal.
Dicho eso, dentro de lo que es, la propuesta es difícil de superar en este rango de precio. certificación ISO 6425, 600 metros, válvula de helio automática, bisel de cerámica, Nivachron y cierre con extensión de buceo. El brazalete lleva sistema de cambio rápido sin herramientas, lo cual se agradece en el día a día.
Los precios arrancan en 975 euros con correa de caucho y suben a 995 euros para la versión con esfera gris sobre brazalete de acero. Puedes ver la gama completa en la web oficial de Tissot.
En definitiva
Tissot no ha lanzado un diver de escritorio de 40 mm para captar a un público nuevo. Ha cogido el mismo reloj técnico de siempre y le ha quitado lo que sobraba. Dos milímetros de diámetro y casi uno de grosor no suenan a revolución, pero convierten un reloj que antes era difícil de llevar a diario en uno que ya no lo es. Para quien buscaba exactamente eso, el Seastar 2000 Professional de 2026 es la edición que tenía que existir.
Para más información sobre este modelo, visita la web de Tissot.


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