Ferdinand Berthoud lleva una década construyendo su reputación sobre una sola idea: el reloj como instrumento científico, no como objeto de estatus. El calibre FB-T.FC definió ese primer capítulo. Con el nuevo Ferdinand Berthoud FB 2TV.1, la manufactura de Val-de-Travers cierra ese ciclo y abre uno nuevo bajo la colección Mesure du Temps 1787. La diferencia conceptual principal: todo el conjunto de transmisión por huso y cadena, así como la regulación del escape, se ha trasladado al plano frontal de la esfera. El movimiento es el dial.

Ferdinand Berthoud FB 2TV.1: caja de oro blanco sin esfera convencional
La arquitectura abandona la caja octogonal de la saga FB 1 para adoptar la geometría redonda que Ferdinand Berthoud introdujo con el FB 2RE. El diámetro es de 44 mm en oro blanco de 18 quilates, con 15,46 mm de grosor. No es un reloj discreto ni pretende serlo: el volumen está plenamente justificado por lo que contiene. La hermeticidad es de 30 metros, el estándar para un cronómetro de colección de esta envergadura. Nadie va a mojarse la muñeca con una pieza así.
Al retirar la esfera convencional, la lectura horaria pasa a una subesfera lacada en blanco mate sobre pilares a las 12 horas –una referencia directa a los reguladores de marina históricos–. La trotadora de segundos mide 25,80 mm de longitud, está fabricada en titanio con tratamiento CVD en azul para minimizar la inercia, y barre el perímetro de la esfera apuntando a un realce periférico suspendido sobre pilares de acero pulido. El efecto visual es el de un instrumento científico de precisión, alejado de los códigos de un reloj de lujo convencional.
El fondo de la caja cuenta con un cristal de zafiro con doble tratamiento antirreflejo. Desde ahí se aprecia el reverso de la platina de alpaca natural (German silver) arenada a mano y biselada; una labor artesanal que, según la manufactura, supera las 300 horas por unidad. Es el tipo de trabajo minucioso que solo tiene sentido cuando se producen entre 10 y 12 piezas al año.
El calibre FB-TV.FC: un portento mecánico de 1240 componentes
El calibre es el argumento central de este reloj y merece una explicación técnica detallada. El sistema de fuerza constante por caracol y cadena existe para resolver un problema físico real: el muelle real de un reloj mecánico no entrega la misma tensión al principio que al final de su descarga. Esa variación de par (fuerza motriz) afecta directamente a la precisión de la regulación. El caracol y la cadena compensan esa caída de forma mecánica, manteniendo la transmisión de energía lo más lineal posible durante toda la reserva de marcha.

En el Ferdinand Berthoud FB 2TV.1, la cadena consta de 465 eslabones y 311 pasadores de acero templado ensamblados manualmente –777 piezas en total, de los 1240 componentes del calibre completo–. El tambor del muelle adopta una configuración flotante que elimina las estrías perimetrales tradicionales, lo que reduce la fricción cinemática durante su desarrollo. El resultado es una transmisión de par mucho más estable hacia el órgano regulador.
Gracias a estas optimizaciones, la reserva de marcha aumenta hasta las 60 horas (un 13 % más que en el calibre original), con una indicación mediante sensor cónico móvil con punta de rubí visible en el plano del movimiento.
La corona incorpora un sistema limitador de par con cruz de Malta doble que restringe el recorrido de carga a exactamente 6,25 vueltas, lo que evita sobretensiones en el muelle. Es el tipo de detalle que en un reloj de 383 000 euros debería darse por descontado, pero que pocas manufacturas se molestan en implementar.
Tourbillon volante con parada de segundos y reset a cero
El tourbillon volante de un minuto tiene 15 mm de diámetro y oscila a una frecuencia de 3 Hz (21 600 a/h). Al prescindir del puente superior –sustituido por un rodamiento inferior de alta rigidez–, la jaula de titanio pulido parece flotar sobre la platina. La contemplación del escape y del volante de inercia variable es absoluta.


Dos funciones de este escape merecen atención especial porque son genuinamente raras en un tourbillon:
- Parada de segundos: al extraer la corona a la posición de puesta en hora, un látigo de acero detiene instantáneamente la jaula del tourbillon sin generar tensiones en la espiral de curva terminal Phillips. Sincronizar un tourbillon con una señal horaria de referencia era, hasta ahora, una operación imprecisa. Aquí deja de serlo.
- Reset a cero por pulsador coaxial: el pulsador integrado en la corona a las 3 horas fuerza el retorno instantáneo de la trotadora de segundos a las 12 en cualquier momento. La trotadora de titanio actúa como un amortiguador de flexión para absorber las vibraciones del golpe de retorno y proteger el tren de rodaje. Se trata de una solución de ingeniería que combina la geometría de levas de los cronógrafos clásicos con las estrictas tolerancias de la micromecánica contemporánea.
La combinación de ambas funciones en un mismo tourbillon no tiene precedentes conocidos en la producción actual. Para quien entiende lo que implica técnicamente, es el detalle más llamativo de la pieza.
Precio y exclusividad del Ferdinand Berthoud FB 2TV.1
El precio de este guardatiempos es de 383 000 euros. La producción anual está estrictamente limitada a entre 10 y 12 piezas debido a la capacidad física del taller de la firma. No existe una lista de espera pública y su distribución se realiza exclusivamente a través de los canales directos de la manufactura.


A ese precio y con tal escala de producción, el Ferdinand Berthoud FB 2TV.1 no compite con nadie en el mercado de la alta relojería. Es una pieza diseñada para un perfil de coleccionista muy concreto: aquel que entiende la física detrás del caracol y la cadena, que sabe apreciar un calibre de alpaca natural con 300 horas de labor manual, y que valora el reset a cero de un tourbillon como lo que realmente es –una solución de ingeniería real, no un mero efecto visual–.
Lo más interesante de este reloj no es su precio ni su extrema escasez, sino la dirección que marca para el futuro de la marca. Ferdinand Berthoud lleva una década demostrando que se puede construir una firma independiente de prestigio sobre principios puramente cronométricos, sin concesiones al espectáculo fácil. El FB 2TV es la continuación lógica de esa valiente apuesta. En PERPETUO seguiremos muy de cerca los pasos de esta manufactura precisamente por eso.


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