En el episodio 139 de Doble Firma analizamos el Moser Off-Grid, el reloj conectado con el que H. Moser & Cie. lanza una pieza diez veces más barata de lo habitual en la marca, y nos preguntamos si a la relojería le quedan problemas por resolver.
Empezamos con vuestras preguntas: relojes asequibles cuyos acabados nos han sorprendido (de Atelier Wen al Casio F-91W), cómo envejecerán los relojes actuales ahora que la pátina tiende a desaparecer y qué relojes populares no conseguimos entender, como el Patek Philippe Celestial, el Rolex Explorer II o el Land-Dweller. En «¿Qué reloj traemos?» hablamos del Citizen Cosmotron, del Omega Speedmaster de Gordon Cooper en la misión Gemini 5 y de los relojes hidromecánicos de HYT.
El Off-Grid usa la caja del Streamliner, con esfera fumé y un calibre de cuarzo conectado por Bluetooth: GMT, doble cronógrafo de centésimas, calendario perpetuo, fases lunares, alarma vibratoria y hasta un diccionario de 10 palabras en 21 idiomas, por unos 5.000 €. Te contamos por qué nos cuesta entenderlo y lo comparamos con el Casio G-Shock MRG de cristal de zafiro, de 80.000 € y limitado a 20 piezas.
Repasamos también el Nomos Club Sport neomatik World Timer en negro, el calendario perpetuo ultraplano Overseas de Vacheron Constantin en azul por el 30 aniversario de la colección, el Konstantin Chaykin Atomic Heart Twins y el Raymond Weil Millésime del 50 aniversario. Y cerramos con el tema del día: ¿queda algo por inventar en relojería? Si te quedas con ganas de más, aquí tienes otro episodio de Doble Firma.


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