Ayer, 19 de octubre, cerró sus puertas en Hong Kong Jaeger-LeCoultre The Collectibles, la séptima entrega —o cápsula, como la marca denomina cada lote de piezas restauradas que pone a la venta— del programa patrimonial de la manufactura: una selección de diez relojes históricos restaurados por la manufactura que, por primera vez dentro de esta iniciativa, se exhibieron en el marco de una exposición monográfica abierta al público. Celebrada desde el pasado 13 de octubre en The Chater House, en el distrito Central de la ciudad, la muestra articuló un recorrido técnico por la época dorada de la relojería mecánica del siglo XX a través de cuatro vectores de desarrollo: Duoplan, Reverso, Memovox y Precisión cronométrica.
La cita en Hong Kong coincidió asimismo con la presentación global del nuevo calibre 101 Chain, un reloj-joya contemporáneo desarrollado en torno al movimiento rectangular de carga manual más pequeño de la historia, exhibido junto al ejemplar original de 1955 en el que fundamenta su concepto estético y constructivo.

El programa Jaeger-LeCoultre The Collectibles y el estándar de restauración en la Vallée de Joux
Iniciado para catalogar, restaurar y poner a disposición de los coleccionistas los hitos mecánicos más determinantes producidos entre mediados de la década de 1920 y los años setenta, el catálogo de Jaeger-LeCoultre en The Collectibles comprende una selección cerrada de 17 referencias fundamentales. Entre ellas figuran nombres canónicos como el Geophysic, el Futurematic, el Memovox Polaris o las tempranas iteraciones del Reverso.
A diferencia de las transacciones habituales en el mercado secundario o en subastas internacionales, las piezas integradas en The Collectibles pasan por un proceso de intervención directa en el taller de restauración de Le Sentier. En estas instalaciones, un equipo compuesto por diez maestros relojeros se encarga del desmontaje integral de cada calibre, el servicio funcional de los trenes de engranajes, la rectificación o fabricación manual de componentes no disponibles mediante el archivo técnico de la casa y el acondicionamiento exterior conservando la pátina original del metal y las esferas.

Entre las disciplinas artesanales preservadas en este taller destacan el pulido de pivotes en tornos tradicionales y el azulado térmico de tornillería y agujas por tratamiento térmico controlado sobre plancha, técnicas que fueron objeto de demostraciones en vivo por maestros relojeros durante las jornadas de la exposición. Cada reloj se entrega con un extracto oficial de los archivos de la manufactura y un ejemplar del volumen enciclopédico de referencia del programa.

Diálogo generacional: el debut del calibre 101 Chain
De forma paralela a las piezas históricas puestas a disposición de los coleccionistas, la exposición acogió el lanzamiento del calibre 101 Chain. Esta creación contemporánea reinterpreta la arquitectura en dos niveles del movimiento concebido en 1929, que con un peso inferior a un gramo y unas cotas de 14 mm de longitud por 4,8 mm de anchura continúa ostentando el récord del calibre mecánico de cuerda manual más diminuto del mundo.
El reloj se estructura sobre un brazalete rígido de tipo esclava ejecutado en oro rosa de 18 quilates (750/1000), donde se alternan franjas diagonales engastadas con diamantes blancos de talla brillante y segmentos de Hyceram negro brillante pulido.

La fuente técnica directa de esta pieza es el Duoplan Chain de 1955, una de las piezas centrales de la Cápsula VII. Confeccionado con 73,92 gramos de oro amarillo macizo en un brazalete de eslabones articulados, aquel modelo integraba el histórico calibre 403 con agujas azuladas al fuego, encarnando la capacidad de la manufactura para integrar trenes de rodaje completos en perfiles aptos para joyería de alta costura sin mermar la reserva de marcha ni la inercia del volante.

Análisis técnico de las diez piezas de Jaeger-LeCoultre The Collectibles VII
La selección reunida para esta séptima edición de Jaeger-LeCoultre The Collectibles abarca desde la década de 1930 hasta los primeros compases del siglo XXI, reflejando evoluciones en escapes, perfiles de caja y complicaciones funcionales.
1. Duoplan Chain (1955)
Fabricado íntegramente en oro amarillo de 18 quilates, este modelo articula su construcción en torno a una pulsera pesada de líneas orgánicas. Alberga el calibre 403 de carga manual, el motor primigenio de la serie Duoplan para muñeca femenina, reconocible por situar el órgano regulador en un plano superior respecto al barrilete para maximizar el diámetro del volante y preservar la estabilidad de marcha.


2. Duoplan Tubogas «Secret Watch» (1949)
Representante del estilo decorativo de posguerra, esta variante combina un brazalete flexible de estructura helicoidal tipo Tubogas en oro rosa de 18 quilates con una cubierta estriada que oculta la esfera. La caja principal, mecanizada en oro amarillo de 18 quilates, genera un contraste bicromático sutil. El reloj opera igualmente mediante el calibre 403, oculto tras la tapa abatible.

3. Duoplan mono-asa (circa 1935)
Una rareza geométrica del periodo de entreguerras caracterizada por prescindir del sistema de asas tradicional de dos puntos por extremo. La caja rectangular de oro rosa de 18 quilates presenta un enganche central único acoplado a una barra redondeada y pulida. La esfera de acabado cobrizo conserva su tipografía original y se complementa con agujas azuladas térmicamente sobre una correa de becerro cosida a mano.

4. Reloj calibre 101 Art Déco en platino (circa 1950)
Montado en una caja de platino 950 de dimensiones mínimas —apenas 6,15 mm de ancho por 5,84 mm de grosor—, este ejemplar engasta 10 diamantes de talla baguette en la carrura, flanqueados por paneles esmaltados en azul cobalto. La pulsera de cordoncillo doble añade otros 12 diamantes talla baguette en los broches intermedios, totalizando 22 gemas que enmarcan la micro-mecánica del calibre 101.

5. Reverso Cordonnet (1931)
Presentado durante el primer año de vida del modelo basculante, este modelo pionero para mujer exhibe una caja de acero con minutería enmarcada en esquinas y numeración arábiga continua. En su interior late el calibre T051, un mecanismo de origen Tavannes adoptado transitoriamente por LeCoultre & Cie mientras concluía el desarrollo y utillaje de sus propios calibres rectangulares dedicados. Supone un eslabón historiográfico de primer orden sobre los orígenes de la patente basculante analizada en las coberturas sobre el Reverso Tribute Enamel.

6. Reverso Platinum Number 1 (2001)
Edición limitada a 500 unidades que testimonia el renacimiento de la alta complicación tras la crisis del cuarzo. Alojado en una caja de platino 950 de 42,2 mm, monta el calibre 849R-SQ, una reinterpretación esqueletada a cielo abierto del ultrafino histórico de la casa. Los puentes y el barrilete han sido grabados y perlados a mano en ambas caras, permitiendo contemplar la tensión del muelle real. Cuenta con corona rematada en cabujón de zafiro y correa azul de piel cordobesa confeccionada por Casa Fagliano.

7. Reverso Platinum Number 2 (2003)
Con una tirada idéntica de 500 ejemplares, el Number 2 recurre a una esfera gris monocromática con numerales pintados a mano y una aguja coaxial central para la lectura de la reserva de marcha. La discreción del anverso, donde el tourbillon apenas asoma como pequeño segundero, da paso en el reverso a un despliegue de alta terminación: el puente del tourbillon se presenta esqueletado, achaflanado a lima y con acabado en pulido negro (black polish o bloque especular), remitiendo a los primeros desarrollos de tourbillon de 1946 de la manufactura.

8. Triple Calendario (1949)
Basado en el calibre de calendario completo desarrollado en 1942 —uno de los primeros en industrializarse en serie en el sector suizo—, este reloj se aloja en una caja de oro amarillo de 18 quilates con asas facetadas en forma de lágrima (teardrop lugs). Su particularidad radica en su configuración de origen para el mercado de habla portuguesa, con los discos de días de la semana y meses rotulados en dicho idioma.


9. Futurematic E502 «Porthole» (1958)
La referencia E502 constituye la variante más buscada de la línea Futurematic nacida en 1951. Conocida como Porthole u ojo de buey, sustituye las subesferas tradicionales por dos pequeñas aperturas circulares a las 3 y a las 9 para indicar la marcha del segundero y la reserva de energía. Al carecer de corona en la carrura (emplea una rueda de corrección deslizante en el fondo), el calibre automático se diseñó con un dispositivo que detiene el tren antes de que el muelle se descargue por completo; así, al volver a colocarse en la muñeca, el volante comienza a oscilar inmediatamente sin necesidad de cuerda previa.


10. Memovox Parking (1958)
Comercializado con motivo del 125 aniversario de la manufactura, el Memovox Parking integraba una escala funcional destinada a cronometrar el límite de los parquímetros urbanos de la época. Mediante el calibre 814 de cuerda manual con doble barrilete independiente para marcha y sonería, el disco central giratorio permite programar la alarma con avisos fijados a 30, 60, 90 o 120 minutos. Su caja de acero de 35 mm ejemplifica la relojería instrumental utilitaria de finales de los cincuenta.


Balance tras la clausura y disponibilidad para coleccionistas
Tras el cierre de puertas ayer en The Chater House, la exposición de Jaeger-LeCoultre The Collectibles en Hong Kong concluye su formato presencial tras una semana marcada por conferencias de especialistas y demostraciones artesanales guiadas por el equipo de patrimonio de la manufactura.
La respuesta de los coleccionistas fue inmediata: nueve de las diez piezas de la Cápsula VII ya figuran como vendidas en su web, y solo el Reverso Platinum Number 2 permanece disponible, con precio bajo consulta. Cada ejemplar se entrega con un extracto oficial de los archivos de la manufactura y el volumen enciclopédico de The Collectibles, un estándar de restauración integral que sitúa a la propia manufactura como garante directa de su legado horológico.



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