Cuando una marca de relojes tiene un año tan completo como ha sido el 2025 para Breguet, pienso que es bueno comenzar contextualizando la opinión con una breve lista de las doce novedades presentadas por orden de llegada:
- Classique Souscription 2025
- Tradition 7035 Seconde Rétrograde
- Type XX Chronographe 2075
- Classique Tourbillon Sidéral 7255
- Marine Hora Mundi 5555
- Reine de Naples 9935, 8925
- Classique 7225
- Classique Moon Phase 7235
- Reine de Naples Crazy Flower, Perles Impériales
- Classique Grande Sonnerie 1905
- Classique Minute Repeater 7365
- Expérimentale No. 1
Ha sido un año de repaso de todas las colecciones y con un claro protagonista: el oro. Utilizarlo en todos los lanzamientos del año le da, sin duda, un toque de celebración y posicionamiento, alejándose de buscar modelos altamente comerciales, y buscando, como reflejan las novedades del año, consolidar a Breguet en el lugar que le pertenece en la industria.

La marca en contexto
Breguet es una de las casas relojeras más importantes de la historia. Su fundador, Abraham-Louis Breguet, es considerado el padre de la relojería. Sin él, muchos de los conceptos de horología que hoy damos por sentados no existirían: el tourbillon, el perfeccionamiento del movimiento automático (perpétuelle), la espiral Breguet, el sistema pare-chute de protección contra golpes o la invención del primer reloj de pulsera para Carolina Murat, reina de Nápoles. Este título, precisamente, da nombre a la colección femenina de la marca: Reine de Naples. Sin embargo, en sus 250 años de historia, la marca ha atravesado diversos periodos con esencias distintas, lo que ha derivado en diferentes grados de deseabilidad de sus piezas según la década de creación. Si bien no es el momento de confrontar el Breguet de los años noventa con el de los dos mil, o el de los cincuenta con el de los setenta, hay algo que, en mi opinión, queda meridianamente claro: la intención de la marca para esta segunda mitad de la década de 2020.

Historia versus innovación
Analizando conjuntamente algunos de sus lanzamientos de este año –en particular y principalmente el Expérimentale 1, el Classique Grande Sonnerie 1905, el Classique Minute Repeater 7365, el Classique 7225 y el Tourbillon Sidéral 7255–, opino que vemos una voluntad por parte de la marca, contrastada por su CEO, Gregory Kissling, de manejar con éxito la dualidad a la que siempre se ha enfrentado la marca: pasado y futuro. Historia e innovación. Reedición y presentación. Cuando uno está al mando de una marca con tal historia, su principal tarea es continuar escribiéndola –que no reescribirla–, manteniendo los códigos estéticos y horológicos de sus antecesores. La mayor responsabilidad de un CEO de Breguet es saber qué es Breguet y qué no es Breguet –algo aplicable al resto de marcas no personalistas, por supuesto–. En el grupo de relojes que he señalado, vemos piezas a ambos lados de la dualidad: Expérimentale, Grande Sonnerie y Minute Repeater representan la innovación; mientras que 7225, 7255 y, sobre todo, Classique Souscription 2025 representan la tradición. Creo que es evidente que, mientras que en épocas anteriores el foco pudo haber estado en la tradición, Breguet mantendrá en los próximos años un balance mayor y seguirá mirando hacia adelante.
¿Qué me gustaría ver de Breguet en los próximos años?
La nueva colección Expérimentale me tiene, sinceramente, intrigado. No he podido experimentar en persona el Expérimentale No.1 –si se me permite la expresión– y, mientras que sobre el papel, el aspecto técnico me parece superlativo (principalmente el uso de imanes y campos magnéticos, algo en lo que la marca tiene experiencia), no estoy tan seguro sobre su estética. ¿Serán todos los Expérimentale de apariencia más «rompedora» o veremos piezas clásicas y modernas por igual? Desde la marca comunican que las próximas piezas serán «un anticipo de lo que será la relojería de Breguet del mañana».


Algo sobre lo que hablaremos en mayor profundidad en el futuro próximo es el nuevo Sello Breguet. Pienso que es un «lanzamiento» –no al uso, evidentemente– que no ha recibido toda la atención que merece. Es un nuevo estándar en la industria que separa a Breguet de aquellas denominaciones o certificaciones comunes a varias marcas, pues eleva los requisitos y explora nuevas áreas de certificación.







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