¿Por qué el nuevo Louis Vuitton x De Bethune LVDB-03 Louis Various cuesta 4 millones de €?
«Louis cruises with Denis»
Así se lee el grabado en la pletina de esta nueva pieza. 24 años después, vuelve a haber un Sympathique completamente mecánico. Además, en el marco de una de las sagas de colaboraciones más relevantes que ha habido, y de la que todavía quedan dos por desvelarse en los próximos años. Sin embargo, creo que, para entender correctamente el contexto de esta pieza, hay que empezar por el principio.

¿Qué es un reloj «simpático»?
En este caso, nuestro origen latino nos juega una mala pasada. Un reloj simpático no recibe su nombre de la acepción sinónima de agradable, sino de su origen griego sympatheia, que significa «sufrir juntos» o «sentir lo mismo». Este fue el motivo por el que Abraham-Louis Breguet –quien está en el comienzo de todas las historias– decidió denominar así a su invención de 1795. Este concepto involucra siempre dos piezas. Generalmente, un reloj de bolsillo y uno de mesa. Estos relojes están conectados por una «armonía técnica» tal que, cuando se encaja el reloj de bolsillo en el de mesa, este último «siente» el estado del de bolsillo y lo ajusta y carga –al menos, en los últimos desarrollos–. Todo esto, por supuesto, de una forma completamente mecánica. Para versiones de relojes simpáticos de alta tecnología (no mecánicos) es muy interesante echarle un vistazo al Urwerk AMC. Pero, centrémonos en lo que tenemos entre manos, que no es poco.

El impacto de François-Paul Journe en los relojes simpáticos
François-Paul es considerado el heredero de Breguet y Janvier. Por él mismo y por un consenso generalizado en la industria. Su interés por todo lo relacionado con A-LB le ha llevado –desde hace casi 50 años– a mejorar el state of the art de la relojería. Siendo, un gran ejemplo de esto, su influencia en los relojes simpáticos. Varias piezas clave alimentaron su ambición en este campo, todas coincidentemente en Londres. Aquí, hago referencia a declaraciones de FPJ en un artículo publicado en SJX Watches el año pasado. John Asprey fue el que realizó el primer encargo de un simpático a François-Paul aunque, según él, era algo que ya rondaba su cabeza (aun siendo un joven recién llegado de Marsella). Además, tomaba sus visitas a Asprey para admirar también piezas como el Breguet de 1814 para la familia real británica, o la pieza expuesta en el British Museum (que tuve la oportunidad de ver en 2016, y al que prometo volver para fotografiarla y cubrirla aquí). De 1987 a 1990, François-Paul fabricó tres relojes simpáticos para John Asprey. El primero en coral rosa, el segundo en jade verde y el tercero en zoisita. Él desarrolló el mecanismo, encargando la creación de las cajas a un cajista parisino. En estos, FPJ presentó varios avances sobre los desarrollos de Breguet, principalmente tres. Primero, rediseñó el sistema de carga. Mientras que, en las piezas de Breguet, el reloj de mesa tenía que ser «remontado» a diario –dadas las limitaciones de aceites y materiales en 1795–, la versión de FPJ contaba con una reserva de marcha de 8 días. Segundo, y notablemente, el calibre de François-Paul ampliaba la función simpática entre reloj de mesa y bolsillo a no solamente la puesta en hora, sino a la carga del reloj de bolsillo por parte del de mesa. Por último, una firma de François-Paul integrada en el calibre: incluían su remontoir d’égalité, que había desarrollado en 1983 ad-hoc para un reloj de bolsillo encargado por el coleccionista suizo Eugen Gschmind con el objetivo de enfadar a George Daniels –como cuenta el propio François-Paul en una serie de entrevistas en YouTube junto a Wei Koh en Brasserie Lipp en Ginebra–. Algo anecdótico antes de entrar en el Sympathique No. 1, es el hecho de que, a mediados de los años 80, François-Paul y John Asprey tantearon la idea de comprar Breguet, antes de que pasase a formar parte del Grupo Swatch.
(Créditos a SJX Watches, FP Journe)
Sin embargo, para llevar a cabo la producción de los 20 Sympathiques que Breguet había encargado (tras hablar con Osvaldo Patrizzi –de Antiquorum– en su preparación de la subasta The Art of Breguet de 1991) FPJ no podría hacerlo solo. De ahí es que nace su idea de incorporarse y conformar un equipo, idea que se termina materializando en Techniques Horlogères Appliquées (THA). FPJ recogió todos sus aprendizajes sobre la construcción de un Sympathique en una libreta repleta de dibujos a mano, y fue él quien lideró la creación del Sympathique No. 1 para Breguet, que se diferenciaba del resto en su material de construcción: el primero en oro, los siguientes diecinueve en latón. Tras completar este, François-Paul se desligó de la producción del resto. Ahí fue donde Denis Flageollet aprendió a construir un reloj simpático, liderando él la producción con cierta ayuda de Vianney Halter bajo la dirección empresarial de Dominique Mouret. El círculo se terminó de cerrar en mayo de 2025, cuando François-Paul Journe adquirió en Phillips el Sympathique No. 1 para su museo de próxima apertura, por 6,61 millones de dólares.

En palabras del propio François-Paul, esta es la materialización definitiva de su continuación de la herencia de Breguet. El reloj más «misterioso» del gran maestro ejecutado por el siguiente gran maestro. Algo que también logró Daniels, otro de los mentores de FPJ. George Daniels fabricó, en 1968, el reloj de mesa de tres ruedas para Breguet, subastado por Sotheby’s en noviembre de 2025 (adjunto a continuación una fotografía propia tras una gran velada con Gregory Kissling y Emmanuel Breguet). Un reloj de péndulo con arquitectura de tres ruedas, ecuación del tiempo y calendarios gregoriano y de la República Francesa, inspirado en los originales pendule à trois roues, hechos por Abraham-Louis Breguet entre 1795 y 1818, misma época en la que desarrolló el concepto de reloj Sympathique.


La versión de 2026: el trabajo de Denis Flageollet
Tras décadas de trabajo independiente y en varias marcas, notablemente Parmigiani y THA, Denis Flageollet fundó De Bethune en 2002 junto a David Zanetta –experto, marchante y coleccionista–. Actualmente, es propiedad de la antigua WatchBox (ahora 1916 Company) y ha sido la marca elegida para esta tercera colaboración con Louis Vuitton a través de La Fabrique du Temps. La colaboración se divide en dos partes: 10 relojes de pulsera, una versión colaborativa sobre la base del DB25 GMT Starry Various en caja Tambour, y 2 de estos acompañados de un reloj de mesa, convirtiéndolo en el concepto Sympathique. Es decir, dos sets simpáticos, diez relojes sueltos. Comencemos por los precios para dejarlos de lado: los relojes sueltos cuestan 375 000 euros antes de impuestos (por barba) y los sets simpáticos tienen un precio –no tan simpático– de 4 millones de euros (incluyendo reloj de pulsera y de mesa). No me centraré en los relojes de pulsera: caja Tambour estilo Louis Vuitton hecha en titanio pulido y microperlado enviado posteriormente a De Bethune para su característico azulado, corona de platino con monograma LV, carril horario, de segundo huso y de fecha con tipografía típica de los Tambour, y un cielo estrellado donde se leen las iniciales LV, una buena manera de posicionar la marca. Su calibre, el DB2507LV, es una reinterpretación del calibre de doble huso, doble barrilete DB2507 que encontramos en el DB25GMT Starry Various, la base de este nuevo reloj denominado Louis Various (gran juego de palabras donde, además, las iniciales coinciden).
Vayamos al nuevo Sympathique. Este desarrollo de Flageollet junto a La Fabrique du Temps es el reloj simpático mecánico estrictamente siguiente a los desarrollados por THA. Nadie más se había atrevido, hasta ahora. Lo principal de este proyecto es cómo refleja la ingenuidad de Flageollet, no contaminada por sus trabajos anteriores, al menos conceptualmente. De ahí que esta versión de un Sympathique no se parezca a los modelos históricos. En cuanto al corazón de este reloj: es un calibre desarrollado íntegramente por De Bethune y específicamente para este proyecto. Doble barrilete y remontoir d’égalité que, a 18 000 alternancias, produce una reserva de marcha de 11 días. Su arquitectura es radicalmente distinta a la herencia clásica que vemos en todos los ejemplares previos. De hecho, hay un cambio de paradigma: este simpático tiene una construcción de cronómetro marino. Una semiesfera sujeta por dos ejes que permite orientarla en dos planos, con un centro de cúpula con un grabado de Hércules tras el cuál se esconde el hueco de ensamblaje del reloj de pulsera para iniciar el funcionamiento simpático. Alrededor, un cielo estrellado (Louis Various) rodeado por un carril horario con agujas. En su «carrura» –entendiendo que es el término más similar para una construcción así– encontramos dos carriles giratorios grabados con animaciones. En su base, trabajo grabado sobre meteorito azulado.
Algo a destacar es el cambio en el escape: este nuevo Sympathique utiliza un escape de palanca, mientras que el Sympathique No. 1 utiliza un escape de gatillo (detent escapement). La desviación de la función simpática (puesta en hora del reloj de muñeca por el reloj de mesa) es de ± 7 minutos, algo excelente si tenemos en cuenta que es un proceso completamente mecánico.
Valoración personal
Valoro mucho la apertura de mente con la que Flageollet ha atacado este proyecto, sobre todo a sabiendas de su involucración en el desarrollo de los Sympathique THA. Construir un reloj simpático es una de las tareas más complicadas en las que puede embarcarse un relojero. También entiendo el gran dilema económico: ponerle precio es complicado y tener clientes que lo compren lo es aún más. De ahí que la colaboración con Louis Vuitton traiga un contexto propicio para embarcarse en esto. Repito, «Louis cruises with Denis», entiendo que es una frase que simboliza esta confianza de LV en Flageollet para llevar esto a cabo.
Sin embargo, para mí, tanto el AMC de Urwerk como el LVDB-03 son desviaciones de una esencia que, personalmente, me encanta. Desde que en 2016 pude ver en el British Museum el perteneciente a la familia real inglesa, junto a otros tantos Breguet, tengo marcada esa estética en mi retina. Por eso admiro tanto y estéticamente disfruto de las piezas de relojeros como François-Paul Journe, Breguet, Rexhep, etcétera. Pocas cosas me hacen más ilusión en el calendario que ver el Sympathique No. 1 en el Museo Fundación FP Journe cuando finalmente se inaugure.



























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