La Geneva Watch Auction XXIII, celebrada los días 9 y 10 de mayo de 2026 por Phillips in Association with Bacs & Russo, ha cerrado con un total de 74 846 995 CHF (apróximadamente 96,3 millones de dólares). Este resultado supone la cifra de ventas más alta jamás alcanzada en una sola subasta de relojes, superando los récords anteriores de la propia casa en 2021 y 2025.
Con este balance, la temporada de primavera de Phillips en Ginebra supera por primera vez la barrera de los 100 millones de dólares, consolidando el mercado de coleccionismo de alta gama en un contexto global de alta complejidad.
Análisis de los resultados por categorías
Patek Philippe y la estabilidad del mercado
El lote principal fue el Patek Philippe Ref. 2523 «South America», un World Timer de dos coronas en oro amarillo, que alcanzó los 7 961 000 CHF. Este precio establece un nuevo récord mundial para la referencia y lo sitúa como el tercer reloj de pulsera vintage más caro vendido en subasta. Asimismo, la referencia 6002G-010 Sky Moon Tourbillon de la colección contemporánea se adjudicó por 3 242 000 CHF.


La consolidación de F.P. Journe
La demanda por las piezas de F.P. Journe continúa en ascenso, logrando seis récords mundiales para la marca durante el fin de semana. El Chronomètre à Résonance Souscription No. 18 lideró el grupo con un precio final de 4 875 500 CHF, seguido por el modelo Pisa (2 334 500 CHF) y el Octa Chronographe Straight Côtes de Genève (1 714 500 CHF).



Relojería independiente y prototipos
La firma Akrivia, de Rexhep Rexhepi, marcó un récord para la marca con el modelo AK-06, vendido por 3 000 000 CHF. También destacaron las piezas de Greubel Forsey en colaboración con Philippe Dufour (1,6 millones CHF) y diversos prototipos de marcas como Lederer y Auffret Paris, que superaron ampliamente sus estimaciones iniciales.

Resurgimiento de los relojes de bolsillo
La subasta mostró un interés renovado por la relojería de bolsillo de alta complicación. El Louis Richard Triple Detent Constant Force Tourbillon alcanzó los 3 968 000 CHF, estableciendo un récord mundial para cualquier cronómetro de bolsillo. Por su parte, la supercomplicación La Royale de Louis Audemars & Co. se vendió por 2 516 000 CHF.


Este resultado no solo valida la fortaleza de nombres consolidados como Patek Philippe o F.P. Journe, sino que subraya una diversificación del interés hacia la relojería independiente y las piezas históricas de bolsillo. El hecho de que manufacturas menos conocidas por el gran público, como Louis Richard o Louis Audemars, hayan alcanzado cifras millonarias indica que el coleccionista actual prioriza la sustancia técnica y la rareza histórica por encima del simple reconocimiento de marca.
La participación global también ha marcado un precedente en el sector. Con más de 1815 registrados de 74 países, la subasta operó bajo una presión competitiva constante que se tradujo en la adjudicación del 99,9 % del valor total ofrecido. Esta liquidez demuestra que, a pesar del complejo entorno geopolítico actual, los activos relojeros de alta calidad mantienen una trayectoria de crecimiento sólida y se posicionan al mismo nivel de inversión que las Bellas Artes o los automóviles de colección.
La labor de comisariado de Phillips, que incluyó desde prototipos contemporáneos hasta cronómetros de marina y relojes de bolsillo únicos, ha demostrado ser la estrategia ganadora para captar a una nueva generación de compradores. El mercado de subastas entra así en una nueva fase de madurez donde la transparencia, la procedencia y la especialización técnica son los pilares que definen los nuevos techos de cotización.
Para conocer los datos concretos de cada lote y acceder al desglose completo de los 43 récords mundiales alcanzados en esta jornada, visita este enlace, donde encontrarás las fichas técnicas y los resultados oficiales de la subasta más importante de la historia.


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