El origen del Datejust y el nacimiento del brazalete Jubilee (1945)
Cuando Rolex presentó el Datejust en 1945, lo hizo para conmemorar una fecha importante: el 40.º aniversario de la compañía. No era un lanzamiento cualquiera. Aquel reloj introducía una innovación muy significativa para la época: una ventana de fecha integrada en la esfera. Un detalle que acabaría convirtiéndose en una de las señas de identidad del modelo cuando, más adelante, se incluyó la lupa Cyclops para cerrar la estética del modelo.

Pero el Datejust no llegó solo, ya que junto a él apareció un nuevo brazalete, distinto al Oyster, que la marca bautizó con un nombre muy simbólico dado el momento: Jubilee. Este nuevo término hacía referencia precisamente a esa celebración de aniversario, y desde entonces se volvió uno de los brazaletes más reconocibles de la marca y, a día de hoy, más demandados en otros modelos como el GMT-Master. Por cierto, ¿crees que veremos un Daytona con Jubilee en algún aniversario del modelo?
1985: la aparición de la esfera Jubilee o «aniversario»
Cuatro décadas después, en 1985, Rolex –que es muy recurrente a la hora de sus celebraciones, pero pasando casi de puntillas por ellas, sin que se note– volvió a utilizar esa misma idea conmemorativa. Y para celebrar los 40 años de la colección Datejust, la marca presentó una esfera especial y bastante diferente a lo que habían ido haciendo hasta ahora: la denominada esfera Jubilee, también conocida como «esfera aniversario» entre los aficionados. Además, aquel momento coincidía con el 80.º aniversario de la marca, lo que reforzaba todavía más el carácter de celebración de este dial. Supongo que a estas alturas del artículo sabes por dónde voy, pero créeme: hay sorpresas según avance el texto.

Diseño y estética: el monograma de Rolex como elemento de lujo
Esta esfera Jubilee se distingue por un motivo repetido de la palabra «ROLEX» grabado sobre toda la superficie. No se trata de un detalle discreto ni accidental, aunque tampoco llamativo, sino de una elección estética muy concreta. El resultado recuerda al lenguaje visual de los monogramas utilizados por algunas marcas de lujo, como Louis Vuitton o Dior en su bolso Book Tote, donde el propio nombre de la marca se convierte en elemento decorativo.
Para entender bien esta esfera hay que situarla en su contexto. Los años ochenta fueron una década de exceso, ostentación y culto al logotipo. En la moda y en el lujo, mostrar la marca no solo era aceptado, sino deseado. La esfera Jubilee encajaba perfectamente en esa idea, ya que era una forma de hacer que el reloj proclamara su identidad sin necesidad de muchas explicaciones. Sin embargo, todo se ejecutaba en el mismo color; no había cambios de tonalidades, así que estaba en manos de la luz al incidir sobre la esfera. Esto no es casualidad, ya que la firma respondía a un momento concreto de la historia, pero asegurándose de que con el tiempo no se viese desfasado pese a responder a una moda temporal.

Modelos y variaciones: del Datejust al Cellini
Aunque la esfera Jubilee nació vinculada al Datejust, con el paso del tiempo también pudo verse en otros modelos de Rolex que no pertenecían a lo que la firma llamaba «modelos deportivos», como por ejemplo variaciones del Datejust (Lady-Datejust y Datejust II) y también en el Day-Date y en algunos Cellini antes de que desapareciese el modelo para dar paso al 1908.
Esta variedad hizo que la esfera Jubilee no quedara limitada a un solo tipo de reloj. Podía encontrarse en modelos de acero inoxidable, en oro amarillo, en oro rosa o en versiones mixtas de acero y oro. Esta amplitud de configuraciones permitió que el diseño adoptara personalidades muy distintas según el reloj en el que se montara y, para los coleccionistas, se abre un abanico de posibilidades espectacular. ¿Te imaginas enfocar tu colección en torno a este patrón? He de reconocer que, al gustarme tanto el Datejust, alguna vez lo he pensado y ahora, al escribir estas líneas… me está volviendo a la mente.
Pero centrándonos en el tema, no era lo mismo una esfera Jubilee en un Datejust de acero, más contenida y versátil, que en un Day-Date de oro; es por ello que, además del color, también disponían de diferentes índices. Algunas variantes montaban tipo bastón, otras números romanos, otras numerales arábigos en oro blanco y, en las configuraciones más llamativas, diamantes.



Y sumado a esto, también existen diferencias en los textos presentes sobre la esfera. Algunas unidades incluyen la inscripción «Superlative Chronometer Officially Certified», mientras que otros prescinden de ella y presentan una especie de pequeña placa grabada con el nombre del modelo. Como veis, el coleccionar este tipo de diales, como decía hace unas líneas, se vuelve una locura y no es una colección sencilla de abordar, aunque solo sea en un modelo como el Datejust. Por eso genera opiniones divididas. Para algunos puede resultar demasiado evidente. Para otros, precisamente ahí reside su encanto (me incluyo entre estos).
El regreso en Watches and Wonders 2026: ¿qué ha cambiado?
Y esa opinión se ha dividido aún más con las novedades presentadas por Rolex en Watches and Wonders 2026, ya que esta esfera no se fabricaba desde hacía muchos años y los aficionados parecían haberla olvidado.
Y es que es fácil escuchar opiniones muy diversas sobre la esfera, pero ninguna hace referencia a su importancia histórica. Y si hablamos de este patrón que no recordábamos, ¿de qué más nos hemos olvidado?
Si recordáis, hacia el principio del artículo os decía que este patrón o monograma se ha utilizado en diales de la colección Cellini. Pero es que no solo apareció en sus diales, sino también en algunos de sus brazaletes y de esto no nos acordamos. Pero ¿qué pasaría si deciden lanzar un nuevo brazalete para la línea 1908?


En un año de aniversario para Rolex, esta esfera tenía que volver. ¿Cómo no caí en ello al hacer mis predicciones para este año de celebración de la marca?


La esfera Jubilee ocupa un lugar curioso dentro de su historia; no es una innovación técnica, ni una complicación, ni siquiera un cambio de caja o forma. Su importancia encaja de otra manera, ya que trata de reflejar su origen: una esfera nacida de un aniversario. Quizá por eso ha ganado con el tiempo una consideración especial entre ciertos coleccionistas. No es la esfera más discreta ni la más universal, pero sí una de las más reconocibles. Y en una marca que ha construido buena parte de su fuerza sobre la continuidad y la repetición de sus códigos, el dial Jubilee representaba una pequeña rareza. Pero ¿qué representará la nueva esfera dentro de unos años?
Sin duda, para los coleccionistas va a ser una esfera muy importante la presentada en Watches and Wonders 2026, ya que, además de todo lo que te he contado hasta ahora, es la primera vez que se muestra en color y sin relieve.


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