Grand Seiko lleva años con un problema conocido en su catálogo deportivo: los divers eran técnicamente impresionantes y físicamente difíciles de llevar. Cajas que superaban los 44 mm, espesores que no perdonaban. Las referencias SLGB023 y SLGB025 corrigen eso. Y lo hacen sin tocar lo que importaba.
Antes de entrar en los detalles, conviene entender qué significa U.F.A. A finales de los años 60, Grand Seiko estableció las denominaciones V.F.A. («Very Fine Adjusted») y U.F.A. («Ultra Fine Accuracy») para sus movimientos mecánicos más exigentemente regulados. Con el desarrollo del calibre Spring Drive 9RB2 en 2025, la manufactura recuperó ese sello para definir la cúspide de su tecnología de muelle real regulado por cuarzo. El 9RB1 que equipa estos divers es la versión deportiva de ese calibre. El título U.F.A. no es decorativo.
40,8 mm en titanio de alta intensidad: el cambio que hacía falta
Las referencias SLGB023 –esfera azul– y SLGB025 –esfera verde– se presentan en 40,8 mm de diámetro y 12,9 mm de grosor, con una longitud de asa a asa de 48,5 mm. Para un diver certificado a 300 metros, esas cotas son notables. El rediseño del chasis ha desplazado el centro de gravedad hacia abajo, lo que mejora el asiento del reloj en la muñeca y elimina el cabeceo que caracterizaba a los modelos anteriores.


El material es titanio de alta intensidad, una aleación de desarrollo propio que reduce el peso total a 122 gramos –aproximadamente un 30 % menos que el acero– con una dureza superficial superior y propiedades hipoalergénicas relevantes para el contacto prolongado con piel húmeda. El brazalete de titanio incorpora cierre desplegable de tres pliegues con extensión adaptativa: 6 mm de microajuste rápido y 18 mm adicionales para traje de neopreno. Está bien pensado para uso real.

Esfera Ushio: naturaleza japonesa y pulido Zaratsu
Las esferas de Grand Seiko no son nunca un elemento secundario, y estas no son la excepción. El patrón «Ushio» –marea, en japonés– recrea mediante textura las corrientes marinas que esculpen el litoral del archipiélago. El azul del SLGB023 evoca la luz solar desvaneciéndose en profundidad. El verde del SLGB025 remite a las aguas costeras más tranquilas. Ambas opciones tienen una coherencia temática con el reloj que va más allá del ejercicio estético habitual.

Los índices aplicados son sobredimensionados, multifacetados y pulidos mediante la técnica Zaratsu –un proceso artesanal que elimina cualquier distorsión óptica en las superficies de espejo–. Las agujas y los índices incorporan Lumibrite en cantidad generosa. El bisel giratorio unidireccional lleva inserto cerámico mate y el cristal de zafiro tiene tratamiento antirreflectante en la cara interna.
Un apunte sobre el dial: el indicador de reserva de marcha sigue situado en la esfera, a las 8 horas, de forma asimétrica. Para los puristas del dial limpio es un punto de fricción real. Otros calibres Spring Drive de última generación lo llevan a los puentes traseros. Aquí no es el caso, y conviene saberlo.
Calibre 9RB1 Spring Drive U.F.A.: ± 20 segundos al año
El fondo es ciego y roscado en titanio –la decisión técnica correcta para mantener la rigidez del bloque a 300 metros–, así que el calibre no se ve. Pero merece explicación detallada.

El Spring Drive no es ni un mecánico ni un cuarzo convencional. Utiliza un muelle real para generar energía –como cualquier reloj mecánico– pero la regulación de la velocidad de desenrolle se encomienda a un freno electromagnético gobernado por un oscilador de cuarzo de alta fidelidad. El resultado es el movimiento de deslizamiento continuo del segundero –el glide motion– sin saltos, sin latidos, absolutamente fluido. Es uno de esos detalles que, una vez visto, hace que el barrido de cualquier otro reloj parezca brusco.
La distinción U.F.A. certifica que el órgano regulador ha pasado por una selección técnica y envejecimiento térmico de nivel superior: desviación máxima de ±20 segundos al año. Aproximadamente 3 segundos al mes. No hay otro reloj de muelle real en el mercado que ofrezca ese dato. La reserva de marcha es de 72 horas, con el indicador en esfera a las 8. La resistencia magnética alcanza los 4800 A/m.
El calibre está ensamblado y regulado a mano en el Shinshu Watch Studio de Shiojiri, Nagano. Para quien sigue a Grand Seiko de cerca, eso tiene un peso específico.
12 500 euros: para quién tiene sentido
El precio es de 12 500 euros, con distribución restringida a boutiques oficiales y salones autorizados. Puedes consultar disponibilidad en la web oficial de Grand Seiko.
A ese precio, el SLGB023 y el SLGB025 compiten directamente con los grandes iconos suizos del segmento. El argumento de Grand Seiko no es el nombre ni el legado histórico en Europa –ahí pierde–. Es la precisión del 9RB1, el titanio de alta intensidad, el acabado Zaratsu y unas dimensiones que por fin permiten llevar este nivel técnico en la muñeca sin que pese ni ocupe.
En PERPETUO hemos analizado bastantes divers de alta gama en este rango, y pocos tienen un argumento técnico tan singular. El Spring Drive es una tecnología que no tiene equivalente suizo. Quien la valora, la valora mucho. Quien busca el nombre en la esfera, tiene otras opciones.


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