Coincidiendo con el Gran Premio de Italia de Fórmula 1 en el Autódromo Nazionale di Monza, la manufactura suiza ha desvelado el nuevo TAG Heuer Monza Flyback Chronograph (referencia CR5092.FC8372). La pieza llega al mercado en una serie limitada y numerada de 500 ejemplares, concebida para conmemorar los cincuenta años transcurridos desde que Jack Heuer introdujera la primera referencia Monza en 1976.

Lejos de tratarse de una reproducción estética literal del modelo histórico, la marca ha optado por proyectar los rasgos visuales distintivos del modelo original sobre la base arquitectónica y material que introdujo en la serie Monza contemporánea de 2023. El resultado es un cronógrafo técnico que traslada el concepto instrumental del automovilismo deportivo de los años setenta a los estándares actuales de fabricación de materiales compuestos y cronometría mecánica certificada.
El origen: de la Scuderia Ferrari de 1975 a la primera referencia de 1976
Para contextualizar la relevancia del Monza en el catálogo histórico de la marca, es necesario remontarse a 1971, cuando Heuer firmó su acuerdo de cronometraje oficial con la Scuderia Ferrari, convirtiéndose en el primer fabricante de relojes asociado de forma integral a una escudería de Fórmula 1. Aquella alianza alcanzó su cenit competitivo en 1975, año en el que Niki Lauda certificó matemáticamente el Campeonato del Mundo de Pilotos en el trazado italiano de Monza, devolviendo a Maranello una corona que se le resistía desde 1964 con John Surtees.
Como tributo a aquella victoria histórica, Jack Heuer presentó en 1976 el primer Heuer Monza (referencia 150.501). Aquel cronógrafo destacaba de inmediato en el catálogo por su singular caja de arquitectura cojín con recubrimiento en latón cromado o PVD negro —uno de los primeros relojes de producción comercial en adoptar un acabado exterior completamente negro— y una esfera de alta legibilidad dominada por agujas rojas y una doble escala perimetral taquimétrica y pulsométrica. Junto a piezas consolidadas como el Carrera y el célebre TAG Heuer Monaco, el Monza definió el lenguaje de los cronógrafos automáticos concebidos específicamente para el entorno del automovilismo profesional.
TAG Heuer Monza Flyback Chronograph: arquitectura de caja en carbono forjado y titanio grado 2
La estructura exterior del nuevo TAG Heuer Monza Flyback Chronograph recurre a una caja de 42 milímetros de diámetro mecanizada íntegramente a partir de un bloque de carbono forjado (forged carbon), material que se extiende asimismo a la fabricación del bisel fijo y la corona estriada situada a las 3 horas.


El uso de este composite confiere a cada ejemplar un patrón marmoleado único como consecuencia de la orientación aleatoria de los filamentos de carbono sometidos a alta presión y temperatura. Desde una perspectiva funcional, el material aporta dos ventajas críticas para un reloj de inspiración automovilística: una reducción sustancial de la masa en la muñeca y una elevada resistencia frente a la fatiga mecánica.
Acompañando la estructura de carbono, TAG Heuer ha instalado dos pulsadores cilíndricos a las 2 y 4 horas fabricados en acero inoxidable con revestimiento superficial DLC negro (Diamond-Like Carbon). El fondo roscado, por su parte, recurre al titanio de grado 2 tratado con acabado DLC arenado en tono negro y porta una ventana central de cristal de zafiro que permite la observación directa del órgano regulador y el mecanismo de remonte. El conjunto estructural garantiza una estanqueidad hidrostática certificada de 100 metros (10 bar), una cifra destacable tratándose de una caja facetada de fibra de carbono.
Esfera instrumental: integración de pulsómetro, taquímetro y formato bicompax
En la esfera, la manufactura ha apostado por una distribución bicompax con fondo negro mate de textura homogénea, prescindiendo intencionadamente de la esqueletización vista en la entrega de 2023 para priorizar el contraste y el rigor instrumental.

El bisel interno o realce (flange) reproduce la configuración emblemática que caracterizó a las referencias originales de la década de 1970: combina una escala taquimétrica para el cálculo de velocidades medias con una escala pulsométrica calibrada a 15 pulsaciones en el primer cuadrante. Esta doble graduación, indispensable en el cronometraje deportivo de la época, refuerza el carácter de instrumento de medición.
La distribución de funciones se organiza del siguiente modo:
- A las 3 horas: subesfera contadora de 30 minutos del cronógrafo en negro mate, accionada por una aguja lacada en color rojo vivo.
- A las 6 horas: indicador de segundero permanente continuo, gobernado por una aguja blanca que aporta claridad a la lectura horaria estándar.
- A las 9 horas: ventana de fecha angulada, respetando la geometría descentrada desarrollada para las cajas cojín modernas de la firma.
Las agujas facetadas de horas y minutos lucen un acabado bicolor lacado en blanco y negro, complementadas con material luminiscente Super-LumiNova de emisión blanca. La aguja trotadora central del cronógrafo adopta el tono rojo brillante de competición, coordinando cromáticamente con las marcas intermedias del realce y con la tipografía «FLYBACK» impresa sobre el subdial inferior.
Mecánica de manufactura: calibre TH20-12 con complicación flyback y certificación COSC
En el interior de la referencia late el calibre TH20-12, un movimiento mecánico de cronógrafo automático manufacturado internamente por TAG Heuer. Basado en la plataforma cinemática de la familia TH20 (evolución técnica directa del calibre Heuer 02), este movimiento incorpora un sistema de rueda de pilares para la gobernanza suave de las funciones del cronógrafo y un acoplamiento por embrague vertical que erradica el salto inicial de la aguja segundera al iniciar el cronometraje.

La particularidad técnica más notable del TH20-12 es la complicación flyback o de retorno al vuelo. Este mecanismo permite al operador detener, poner a cero y reiniciar instantáneamente una medición de tiempo consecutiva con una sola presión sobre el pulsador inferior situado a las 4 horas, sin requerir la secuencia clásica de tres pulsaciones (parada, puesta a cero y arranque).
Adicionalmente, el movimiento cuenta con la certificación oficial de cronómetro expedida por el COSC (Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres), garantizando una tolerancia media de marcha restringida a un intervalo de entre -4 y +6 segundos diarios en múltiples posiciones y condiciones térmicas. El calibre opera a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora (4 Hz) y cuenta con una arquitectura de remonte bidireccional de rotor esqueletizado en acabado negro mate y ribetes en color rojo.
Producción, dotación y disponibilidad comercial
El TAG Heuer Monza Flyback Chronograph se comercializa junto a una correa de cuero de becerro negro perforada con diseño rally, ribeteada con pespuntes en rojo y montada sobre un cierre desplegable de titanio grado 2 arenado con tratamiento DLC negro y dobles pulsadores de seguridad.
Limitado a un volumen estricto de 500 unidades numeradas a nivel global, el reloj estará disponible comercialmente a partir de septiembre de 2026 en las boutiques de la firma y distribuidores autorizados seleccionados. Toda la información y especificaciones complementarias se encuentran disponibles en la ficha oficial del TAG Heuer Monza Flyback Chronograph en la web de la marca.
- Precio de venta recomendado para Europa: 13 350 EUR (12 600 CHF / 13 400 USD).
Lo que confirma el TAG Heuer Monza Flyback Chronograph sobre la relojería de competición actual
El TAG Heuer Monza Flyback Chronograph confirma una tendencia consolidada en la alta relojería deportiva contemporánea: la revalorización de las referencias históricas del automovilismo mediante materiales de vanguardia —en este caso el carbono forjado— y calibres de manufactura propia certificados de forma independiente por organismos como el COSC. Lejos de plantearse como un ejercicio nostálgico, la pieza sitúa al Monza al mismo nivel técnico que el Carrera o el Monaco dentro del catálogo contemporáneo de la maison, reforzando un vínculo con el motorsport que arrancó hace más de cinco décadas junto a la Scuderia Ferrari.
Con esta edición limitada a 500 ejemplares, TAG Heuer no solo rememora la conquista del título de pilotos de Niki Lauda en 1975, sino que traslada ese legado competitivo a un instrumento de cronometraje construido con los estándares de fabricación actuales. Quienes deseen explorar el resto de familias de la maison pueden consultar la gama completa en la web oficial de TAG Heuer.


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