La Federación de la Industria Relojera Suiza (FHS) ha confirmado que 2025 fue el año del estancamiento de las exportaciones, tras un ciclo de crecimiento sin precedentes entre 2021 y 2023. La industria cerró el ejercicio con una facturación de 25 552,4 millones de francos suizos (CHF), un descenso del 1,7 % que, más que una crisis, parece un necesario reajuste tras años de récords insostenibles.
Aunque diciembre ofreció un respiro con un crecimiento del 3,3 %, el año estuvo marcado por dos aspectos clave: la debilidad del mercado chino y la montaña rusa arancelaria en Estados Unidos.
La montaña rusa de los aranceles
El mercado estadounidense, con un 17 % de la cuota global, vivió un año condicionado por la política aduanera. La amenaza de aranceles del 39 % –que finalmente se redujeron al 15 % en diciembre– obligó a las marcas a acelerar sus envíos (sell-in) para proteger sus márgenes antes del cambio legislativo.
Esto explica el espectacular repunte del 19,2 % en diciembre, que permitió a EE. UU. cerrar el año casi plano (-0,5 %). Sin embargo, la realidad de las boutiques es distinta: grupos como Richemont y LVMH reportan crecimientos orgánicos más modestos (entre el 3 % y 5 %), lo que sugiere que el stock en las estanterías estadounidenses es alto.
Luces y sombras en el mapa global
El escenario en Asia sigue siendo de contrastes. China (-12,1 %) y Hong Kong (-6,5 %) mantienen su tendencia a la baja debido a la incertidumbre económica. Japón (-5,8 %) también retrocede, afectado por la fortaleza del yen y un menor gasto del turismo chino. En la otra cara de la moneda, India se consolida como la nueva frontera del lujo con un avance del 8,9 %, mientras que Arabia Saudí lidera el optimismo en Oriente Medio con un crecimiento del 9 %.
En cuanto a Europa, el continente navega «en calma». Los resultados son discretos en Francia (+1,3 %) y el Reino Unido (+0,1 %), mientras que Italia (-0,5% ) se mantiene prácticamente plana. España, por su parte, se posiciona como uno de los mercados con mejor desempeño en Europa, creciendo un 5,3 % y superando los 500 millones de CHF.

La paradoja del valor: menos piezas, mayor exclusividad
El informe de la FHS aporta un dato revelador sobre el rumbo que han tomado las manufacturas: en 2025 se exportaron casi 14,6 millones de relojes, un descenso del 4,8 % en volumen respecto a 2024. Sin embargo, el hecho de que el valor total solo haya caído un 1,7 % confirma una realidad de mercado: el precio medio por reloj sigue subiendo.
Por segmentos, hay mayor presión en los extremos. Los relojes de más de 3000 CHF (precio de exportación) lideraron la caída en valor absoluto con un -1,9 %, mientras que el segmento de entrada (piezas de menos de 500 CHF) sufrió el ajuste porcentual más severo, retrocediendo un 4,5 %.
¿Qué esperar de 2026?
La industria mira al futuro con cautela razonable, pero sin perder de vista que el deseo por la exclusividad sobrevive a los ciclos económicos. Así lo demuestran grandes conglomerados como LVMH, con un crecimiento orgánico del 3 % en su división de relojería, o el grupo Richemont, cuyas ventas a nueve meses subieron un 5 %.
Según el informe 4Q25 Watch Market Report, elaborado por WatchCharts / Morgan Stanley, el mercado secundario de relojes ha mostrado una señal de recuperación significativa al cierre de 2025. Tras sufrir caídas del 6,1 % en 2024 y del 10,7 % en 2023, los precios en este segmento lograron repuntar un 4,9 % durante el último año: parece que el deseo por el «Swiss Made» sigue vivo.
Más información en: fhs.swiss.


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