La precisión certificada es uno de los ámbitos más importantes de la relojería. Durante siglos, las marcas han competido por ser la más precisa, una búsqueda evidente dado el fin último de un reloj: dar la hora. Con el avance de las diferentes tecnologías y momentos del mercado, la precisión ha pasado de ser una rareza a un estándar, y esto necesitaba regulación. Este 2026, la principal agencia certificadora de precisión, Côntrole Officiel Suisse des Chronomètres (COSC), cumple 50 años y comunica el lanzamiento de un nuevo estándar de precisión: el Excellence Chronometer o «cronómetro excelente». Más de 60 marcas certifican sus relojes ante el COSC, cubriendo un 39% de las exportaciones de relojes mecánicos suizos.
La competencia en certificación de precisión
No piensen que COSC está sola en el mundo de la certificación de precisión. Multitud de agencias con este fin han surgido en las últimas décadas. Desde observatorios de precisión– como los famosos de Besanzón, Japón o Glashütte–, hasta certificaciones internas –como el «cronómetro superlativo» de Rolex, que nuestro Julio Iglesias ha cubierto en profundidad aquí–, pasando por agencias que entran en estricta competencia, como METAS y su estándar Master Chronometer («cronómetro maestro»), nacido en 2015 de la mano de Omega. Toda esta competencia para el COSC indica una cosa: renovarse o morir. Y han elegido la primera.
¿Qué convierte a un reloj en «cronómetro»?
Hoy en día, son varias las pruebas que tiene que pasar una pieza –importante distinción: todos y cada uno de los relojes se certifican individualmente– a lo largo de entre 12 y 20 días para obtener la certificación oficial como cronómetro bajo el estándar ISO 3159. Los siete criterios eliminatorios que un movimiento (sí, solamente el movimiento) debe superar para ser certificado como cronómetro son los que siguen:
- Desviación media diaria. La desviación en precisión debe estar entre los -4 y +6 segundos durante los diez días de pruebas. Al cabo de ese periodo, se toma la desviación total y se divide entre diez para obtener la desviación media. Este es el denominado average daily rate.
- Variación media de las marchas. La diferencia media entre desviaciones debe ser de dos segundos. Como los relojes se comprueban en cinco posiciones diferentes en cada uno de los diez días, la diferencia media entre precisiones en esas 50 mediciones debe estar por debajo de dos. Este paso se denomina mean rate variation.
- Mayor diferencia entre marchas. La mayor diferencia entre dos mediciones debe ser menor a cinco segundos, tomando cualquiera de las 50 mediciones recogidas en el periodo de diez días. Este paso es denominado como greatest difference in rates.
- Diferencia entre las marchas en posición horizontal y vertical. La media de las mediciones tomadas en posición vertical en los días 1 y 2 se sustrae de la media de las mediciones tomadas en posición horizontal de los días 9 y 10, y debe ser menor que cinco. Este paso es denominado como difference between rates in horizontal and vertical positions of the watch.
- Variación de la marcha en función de la temperatura. La desviación máxima por grado Celsius ha de ser inferior a 0,6 segundos. Se toman mediciones a 8 °C, 23 °C y 38 °C, y se calcula la diferencia entre las mediciones. Este paso se denomina rate variation as a function of temperature.
- Reanudación de la marcha. La diferencia entre la medición de los dos primeros días y el resultado del último día ha de ser menor que cinco. Este paso se denomina rate resumption.
- Variación máxima de las marchas. La máxima desviación observada en el proceso ha de ser menor a +10 segundos. Este criterio se denomina largest variation in rates.
Aunque parezca un problema matemático, es un problema técnico para muchas marcas: el de producir relojes capaces de superar estas pruebas.

¿Qué nuevos estándares trae consigo el Excellence Chronometer?
Aunque el estándar «cronómetro certificado» continuará existiendo, el nuevo «cronómetro excelente» servirá como alternativa superior para aquellas marcas que busquen certificados más allá de la norma ISO 3159. Esta nueva certificación aumenta el estándar original en, principalmente, dos direcciones: mayor precisión y un nuevo ámbito acorde al uso actual de los relojes.
Según el CEO de COSC, en una entrevista para Monochrome Watches, la tolerancia diaria permitida disminuirá de diez segundos a seis segundos –recordad que esta cifra de diez proviene de la diferencia entre -4 y +6–; se incluirá una certificación de resistencia antimagnética a 200 gauss y una comprobación de la reserva de marcha comunicada por la marca. Además, los relojes pasan a ser testeados, aparte de «a mecanismo abierto», con el mecanismo montado y el reloj cerrado durante cuatro días adicionales, algo que complica considerablemente la logística de certificar tu reloj en el COSC desde la perspectiva de las marcas.
Es decir: COSC Excellence Chronometer crece en la dirección en la que nació METAS en 2015. Aparentemente, si esta breve introducción es la realidad completa del nuevo estándar de «cronómetro excelente», se quedaría aún lejos de la certificación METAS o de otros estándares de precisión y certificación, como el Cronómetro Superlativo de Rolex. Veremos, alrededor de la fecha de Watches & Wonders 2026, todos los detalles de esta certificación y reflexionaremos sobre su potencial impacto en el mercado en comparación con la –ya muy extendida– certificación de cronómetro actual.


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