El nuevo Tissot PRX Chronograph 2026 llega en versión de cuarzo para resolver el gran punto débil del cronógrafo de la colección: su tamaño. En este vídeo os contamos por qué, a 495 €, es una de las propuestas de valor más difíciles de batir del momento. Tissot es una de las marcas más fuertes del Grupo Swatch, y esa escala industrial es la que le permite ofrecer tanto reloj por tan poco dinero, como ya vimos con modelos como el Tissot Seastar 2000 Professional.
Desde que se presentó en 2022, el PRX Chrono había sido siempre automático, y en muñeca quedaba demasiado grande. El nuevo modelo de cuarzo se queda en 41 mm de diámetro y solo 11,65 mm de grosor, frente a los 42 x 14,54 mm del automático. Además, los pulsadores están mucho mejor integrados en la geometría de la caja, que combina acabados pulidos y satinados, cristal de zafiro y 100 m de hermeticidad.
En su interior late el calibre ETA G10.212 PowerDrive, con un detalle poco habitual en el cuarzo: un segundero de barrido continuo en lugar del clásico salto por segundo. Ofrece cronógrafo de 30 minutos, indicación de décimas de segundo, funciones ADD y SPLIT para medir tiempos intermedios e indicador EOL, que avisa cuando la pila se está agotando.
Está disponible con esfera azul, negra o plateada, siempre con brazalete integrado con sistema quick release para cambiarlo fácilmente por una correa de caucho, y su precio en España es de 495 €. Nuestra conclusión: el Tissot PRX Chronograph 2026 no lleva el calibre mecánico del automático, pero corrige sus proporciones y es una solución perfecta mientras Tissot encuentra la fórmula para hacer cronógrafos mecánicos más pequeños. Si queréis todos los detalles, los tenéis en nuestro artículo sobre el Tissot PRX Chronograph de cuarzo.


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